Discussion about this post

User's avatar
Ignacio Sanz Arana's avatar

Creo que falta una pieza: el coste social. Hablar de cambiar de opinión como si fuese un ejercicio íntimo, como si el único obstáculo fuese el ego o el miedo a equivocarnos. La realidad es más dura.

Casi nunca cambiamos de opinión en el vacío. Lo hacemos delante de otros: familia, pareja, colegas, redes. Y ahí las ideas no funcionan como ideas, funcionan como marcadores de identidad. Cuando pienso X, no estoy pensando X sin más: estoy señalando quién soy, a qué tribu pertenezco, quién no soy. Por eso, cuando cambio de opinión sobre X, lo que los demás leen no es “ha refinado su pensamiento”, sino “se ha cambiado de bando”.

El matiz se interpreta como debilidad, la duda como traición, la evolución como incoherencia. Y las tribus castigan más al apóstata que al rival, porque el que se va cuestiona los cimientos solo con irse.

Pensandum's avatar

Excelente artículo sobre las opiniones. Es importante distinguir entre opiniones, creencias y saberes, por lo que este artículo aporta mucho a ese tema.

https://pensandum.substack.com/p/sabes-o-solo-crees-y-opinas

2 more comments...

No posts

Ready for more?